Diseña un sitio como este con WordPress.com
Comenzar

Malas noticias

Nos despertamos llenos de malas noticias y parece que tal cosa es una buena noticia. Qué haríamos sin nuestra dosis de indignación o directamente de horror de cada mañana. Muy triste seria ver la luz del sol sin conocer al detalle el último atraco, la más reciente inundación, la tubería de gas que estalló e hizo volar por los aires un piso entero, cuyos restos salieron disparados en todas direcciones. La grisácea imagen del video de la explosión se reproduce una y otra vez con unos letreros rojos con caracteres chinos o japoneses, mientras las voces de los presentadores informan que las autoridades aún no dan la cifra de víctimas, que en todo caso se presume enorme.

La película que cada uno se arma en su cabeza, para tolerar la existencia real que le tocó vivir, sería muy aburrida si solo se contara con el material de la cotidianidad. Las experiencias de la mayoría de la gente darían si acaso para algún drama de los que los ingleses llaman kitchen sink, con escenas melancólicas y patéticas en aburridas oficinas, mugrosas tiendas y sórdidos bares, sin olvidar las manchadas sábanas, o al menos humedecidas por el sudor o las lágrimas. Todo muy interesante, pero deprimente, si no se cuenta con un depurado talento poético. En cambio, la mediocridad del artista no importa cuando se trata de recrear el enfrentamiento con una banda de atracadores en el centro de la ciudad o de rescatar a las asfixiadas víctimas de un incendio. Al menos es una aventurita divertida por el movimiento y la animación, aunque la fotografía y el montaje dejen mucho que desear, y sobre todo la actuación sea de muy bajo nivel.

No sabemos qué hacer con los conflictos de nuestra vida diaria, tanto que casi siempre esperamos que se resuelvan por si solos, ya que no tenemos más remedio que reconocer nuestra incapacidad; pero las guerras del Medio Oriente, la delincuencia callejera…, para eso sí tenemos respuestas mágicas. Y así como Rambo ganó solito la guerra de Vietnam, que perdió todo el ejército gringo, avanzamos en nuestra imaginación derrotando gigantes, que ni siquiera son producto de nuestra mente delirante. Internet y los noticieros se encargan de fabricarlos para nosotros. Los medios funcionan como productores de fantasmagorías, mucho más efectivos que Marvel o cualquier otro Maese Pedro contemporáneo.

Publicado por EL BLOG DE MAGÍN GARCÍA

COMENTARIOS SOBRE PELÍCULAS Y OTRAS COSAS

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: