Diseña un sitio como este con WordPress.com
Comenzar

El cóndor pasa

Los tres días del cóndor (Three Days of the Condor, Sydney Pollack, 1975)

Elegante película, elegante por su precisión y delicadeza visual, hasta en las escenas violentas. Con una inspiración evidente en Hitchcock en muchos aspectos, pero sobre todo en el diseño del héroe, un tanto ingenuo y despistado, con sus cabellos peinados en cualquier hora y circunstancia, y afortunado con las damas, aunque también recursivo, tenaz.

En realidad, se saca mucho partido narrativo y visual de un guion inverosímil y lleno de huecos. Quizás el único punto feo del metraje, en el que se cae en el humor involuntario, más exactamente, una parodia no intencionada, es la escena erótica entre Redford y Dunaway. Con todo, tiene su encanto, por lo chistosa, la metafísica cópula de las estrellas.

Pero hay un punto donde sí se produce un coitus interruptus narrativo, y es en las supuestas intenciones políticas de la película. Muy al final, descubrimos que todo el lío se debe a los intereses petroleros de las grandes compañías y sus gobiernos amaestrados. Ese aditamento de denuncia política no acaba de cuadrar. Es como si un trozo de un universo distinto (cine político) se clavara de cualquier manera en una cinta clásica de espías o de detectives. La crítica política no es la cereza del pastel sino una lechuga en una torta de chocolate. Un ingrediente inútil y chocante.

Publicado por EL BLOG DE MAGÍN GARCÍA

COMENTARIOS SOBRE PELÍCULAS Y OTRAS COSAS

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: