Las historias cotidianas, a menudo más profundas y trágicas que las novelas, reflejan la realidad que vivimos. Observaciones sobre un hombre y su familia revelan que, aunque no hay vínculo personal, las situaciones atrapan. La literatura debería ir más allá de lo meramente real, evitando el enfoque simplista en anécdotas personales o curiosas.
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La ventaja de no interrumpir
En un documental sobre la guerra del Pacífico, un historiador contaba que el ejército chileno utilizaba estratagemas ilegales para reclutar campesinos. Una de ellas consistía en organizar una fiesta en un pueblo, con licor barato o gratuito, para aprovecharse luego de la embriaguez de los fiesteros y sumarlos a las tropas que iban a combatirSigue leyendo «La ventaja de no interrumpir»
A favor de las malas traducciones
Hace muchos años, me entretenía hojeando libros en las bibliotecas. Cogía, por ejemplo, una edición de Las almas muertas de Gógol, luego buscaba otra y otra más. No recuerdo de qué editoriales. Algunos libros eran bonitos, con un retrato del autor en papel de mejor calidad, pero la mayoría eran ejemplares viejos, manoseados, de edicionesSigue leyendo «A favor de las malas traducciones»
Propuesta de creación de una asociación de artistas y prostitutas, basada en la solidaridad y el amor, para prevenir la exclusión social y la pobreza en ambos gremios
En tiempos de tantas dificultades para nuestro país y para el mundo, debemos ser propositivos y dar luces para ayudar a superar las duras pruebas a que estamos sometidos como sociedad. Es necesario que cada quien dé lo mejor de sí en orden a abrir caminos en medio de la maraña de problemas que agobianSigue leyendo «Propuesta de creación de una asociación de artistas y prostitutas, basada en la solidaridad y el amor, para prevenir la exclusión social y la pobreza en ambos gremios»
Los libros y los mosquetes
La literatura es una cosa muy anticuada. No es que sea algo sempiterno e invariable, como las ganas de orinar después de tomar café. Es una antigüedad que tiene fecha no tan lejana, como los automóviles tienen modelo. El día que Gutenberg publicó su Biblia en 1456, ese fue el día del nacimiento de laSigue leyendo «Los libros y los mosquetes»
El caballo más feo
En los concursos literarios debería premiarse al peor texto, después del mejor, naturalmente. Esta medida viene inspirada por las ferias de pueblo, donde se celebra al “caballo mejor presentao y al caballo peor presentao”. Es más, el premio debería recibir el nombre genérico de Rocinante (el caballo más feo), para que todo quede aún másSigue leyendo «El caballo más feo»
Filología y analfabetismo
La lectura filológica de un texto es una invitación al analfabetismo. Cierto día leemos una investigación alrededor de una obra que trata de explicar cómo se construyó y por qué: qué estrategias retóricas utiliza para lograr lo que supuestamente se propone, qué recursos, qué descubrimientos formales, qué fuentes o influencias se encuentran en el textoSigue leyendo «Filología y analfabetismo»
Defensa del libro pirata
La mayor virtud de los libros piratas es la transparencia. Al ser baratos, nadie se fija en su carácter de objetos físicos, como nadie presta atención al límpido cristal de la ventana que nos deja ver el paisaje. Solo apreciamos tales libros como contenedores de textos. No es solo el precio el que es bajo,Sigue leyendo «Defensa del libro pirata»
Los pies de Tarantino
Una frase resuena, como la pepa de un cascabel, en muchos comentaristas de cine, desde los más informales hasta los más académicos: si algo es el cine, es literatura. Puede que no se diga palabra por palabra, pero la idea subyace en muchos análisis. La frase es contundente porque parece responder de modo seguro aSigue leyendo «Los pies de Tarantino»
Literatura y billar
Hoy se habla con insistencia, sobre todo en los campus de Estados Unidos, de que en los programas de literatura de colegios y universidades la gran mayoría de las obras estudiadas fueron escritas por hombres blancos. Algunos reaccionan escandalizados: ¡los clásicos son insustituibles! El alboroto no se justifica. La verdad es que la literatura seSigue leyendo «Literatura y billar»