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Los libros y los mosquetes

La literatura es una cosa muy anticuada. No es que sea algo sempiterno e invariable, como las ganas de orinar después de tomar café. Es una antigüedad que tiene fecha no tan lejana, como los automóviles tienen modelo. El día que Gutenberg publicó su Biblia en 1456, ese fue el día del nacimiento de laSigue leyendo «Los libros y los mosquetes»

El caballo más feo

En los concursos literarios debería premiarse al peor texto, después del mejor, naturalmente. Esta medida viene inspirada por las ferias de pueblo, donde se celebra al “caballo mejor presentao y al caballo peor presentao”. Es más, el premio debería recibir el nombre genérico de Rocinante (el caballo más feo), para que todo quede aún másSigue leyendo «El caballo más feo»

Filología y analfabetismo

La lectura filológica de un texto es una invitación al analfabetismo. Cierto día leemos una investigación alrededor de una obra que trata de explicar cómo se construyó y por qué: qué estrategias retóricas utiliza para lograr lo que supuestamente se propone, qué recursos, qué descubrimientos formales, qué fuentes o influencias se encuentran en el textoSigue leyendo «Filología y analfabetismo»

Defensa del libro pirata

La mayor virtud de los libros piratas es la transparencia. Al ser baratos, nadie se fija en su carácter de objetos físicos, como nadie presta atención al límpido cristal de la ventana que nos deja ver el paisaje. Solo apreciamos tales libros como contenedores de textos. No es solo el precio el que es bajo,Sigue leyendo «Defensa del libro pirata»

Los pies de Tarantino

Una frase resuena, como la pepa de un cascabel, en muchos comentaristas de cine, desde los más informales hasta los más académicos: si algo es el cine, es literatura. Puede que no se diga palabra por palabra, pero la idea subyace en muchos análisis. La frase es contundente porque parece responder de modo seguro aSigue leyendo «Los pies de Tarantino»

Literatura y billar

Hoy se habla con insistencia, sobre todo en los campus de Estados Unidos, de que en los programas de literatura de colegios y universidades la gran mayoría de las obras estudiadas fueron escritas por hombres blancos. Algunos reaccionan escandalizados: ¡los clásicos son insustituibles! El alboroto no se justifica. La verdad es que la literatura seSigue leyendo «Literatura y billar»

La ciudad sitiada

“Prescindiendo de los múltiples peligros a que se ven expuestas las personas dentro de una ciudad sitiada, yo no he visto en mi vida cosa más divertida y emocionante que un sitio; en él se borran los distingos políticos y sociales y todos se consideran como miembros de una gran familia, ligados por temores, deseosSigue leyendo «La ciudad sitiada»

El artista y la sangre

Cuento Nadie lo sabe, pero estuve cerca de matar a mi hermano. Toda la noche pensé en la precisa serie de pasos que terminarían con un cadáver y por eso no pude dormir más que un momento en la mañana. Soñé que unos viejos se acercaban a mi cama y escuchaban lo que yo decía.Sigue leyendo «El artista y la sangre»

Samuel Fuller el narrador

Si hay un caso en el que se puede creer en la veracidad de las sinopsis es el de las películas del director Samuel Fuller (1912-1997). Por lo general, los resúmenes son esquemas narrativos que dejan fuera lo sustantivo de la obra, ya que lo más común es que las historias sirvan únicamente como andamiosSigue leyendo «Samuel Fuller el narrador»

Defensa del vivo

Ciertos lectores ponen al protagonista de ¡Que pase el aserrador! de Jesús del Corral como el ejemplo típico del vivo antioqueño, mentiroso y manipulador. El hombre finge ser un experto aserrador para entrar a una hacienda y así remediar el hambre que padece después de vagar por varios días en el monte, huyendo del ejércitoSigue leyendo «Defensa del vivo»